Escalada bélica en Oriente Medio: Irán lanza ofensivas contra los kurdos en Irak
Estados Unidos e Israel desataron este fin de semana una ofensiva sin precedentes contra Irán, acusando al régimen de Teherán de avanzar en su programa nuclear con fines bélicos y de planear un ataque inminente. La escalada militar, que ha sacudido los cimientos de la estabilidad regional, se produjo en un momento crítico para la república islámica: su líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, falleció en los primeros bombardeos, junto con varios altos mandos militares. La respuesta iraní no se hizo esperar. Desde el viernes, oleadas de drones y misiles han impactado en territorio israelí y en bases estadounidenses y de sus aliados en el Golfo Pérsico, elevando el riesgo de una conflagración a gran escala.
El conflicto ha encendido las alarmas en la economía global. La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió que la guerra está poniendo “a prueba” la frágil recuperación pospandemia, con efectos que ya se sienten en los mercados. Corea del Sur, por ejemplo, anunció un fondo de estabilización de miles de millones de dólares tras el desplome histórico de su bolsa, mientras que el precio del petróleo superó los 120 dólares por barril, su nivel más alto en una década. Analistas temen que, si la crisis se prolonga, los costos energéticos disparen la inflación y frenen el crecimiento en economías ya debilitadas.
En el frente militar, Irán aseguró haber lanzado tres misiles contra cuarteles de fuerzas kurdas en el Kurdistán iraquí, donde operan tropas estadounidenses. Un comunicado del ejército iraní, difundido el jueves, advirtió a los grupos separatistas que no interpreten la situación como una “oportunidad” para actuar contra el régimen. “No deben imaginarse que ha soplado un viento nuevo”, declaró el exparlamentario Ali Larijani, en un mensaje dirigido a las milicias kurdas que históricamente han buscado mayor autonomía. Las tensiones en la zona se agravaron luego de que medios internacionales reportaran que Washington planeaba armar a estas facciones para desestabilizar a Irán, algo que la Casa Blanca desmintió de inmediato. Sin embargo, se confirmó que el presidente Donald Trump mantuvo conversaciones con líderes kurdos en una base estadounidense en el norte de Irak, un gesto que Teherán interpretó como una provocación.
En el ámbito político, Trump logró una victoria clave cuando el Senado rechazó una resolución que buscaba limitar sus poderes para ordenar acciones militares sin aprobación del Congreso. La medida, impulsada por legisladores demócratas, reflejaba el creciente malestar en Washington por la falta de transparencia en la estrategia bélica. Mientras tanto, en el océano Índico, las autoridades de Sri Lanka informaron que al menos 87 marinos murieron y decenas más desaparecieron tras el hundimiento de un buque de guerra iraní, presuntamente alcanzado por un ataque israelí. Las operaciones de rescate continúan, pero las condiciones climáticas y la profundidad del naufragio complican las labores.
La comunidad internacional observa con preocupación cómo el conflicto amenaza con extenderse más allá de Oriente Medio. Rusia y China, aliados de Irán, han condenado la ofensiva y exigido el cese inmediato de las hostilidades, mientras que la Unión Europea intenta mediar para evitar una escalada nuclear. Expertos en seguridad advierten que, sin un diálogo urgente, el mundo podría enfrentar una crisis de proporciones históricas, con consecuencias impredecibles para la paz y la estabilidad global.
